HISTORIAS

No importa cuán sencilla o complicada sea, tu historia (o “testimonio”) está destinado a ser contado y puede ayudar a las personas a conocer a Jesús (Juan 4: 29,39). Cuando cuentas tu historia, es Dios quien la usa para transformar los corazones de las personas. Simplemente estás llamado a estar listo y a compartir lo que Dios ha hecho en tu vida.